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Recuperación de calor residual: una oportunidad de ahorro para la industria hortofrutícola

Recuperación de calor residual: una oportunidad de ahorro para la industria hortofrutícola

La recuperación de calor residual en la industria alimentaria y hortofrutícola es una actuación estratégica: permite aprovechar energía que de otro modo se perdería, reducir consumos y costes, mejorar la sostenibilidad y la competitividad de tu planta. Además, al integrarla en la convocatoria de ayudas de eficiencia energética del IVACE, la empresa puede beneficiarse de un apoyo financiero que hace más viable la inversión.

En un contexto en el que la eficiencia energética y la sostenibilidad se han convertido en ejes estratégicos para la industria, las empresas del sector alimentario y hortofrutícola tienen ante sí una oportunidad clave: la recuperación de calor residual. Este tipo de actuaciones no solo permiten reducir el consumo energético y los costes operativos, sino que también facilitan la incorporación de mejoras tecnológicas que pueden entrar en la convocatoria de ayudas de eficiencia energética de IVACE. En este artículo, desde AGB Ingeniers, expertos en ingeniería para la industria alimentaria y en gestión de subvenciones, analizamos qué es la recuperación de calor residual, para qué se utiliza en los procesos alimentarios y hortofrutícolas, cuáles son sus ventajas, y de qué modo puede integrarse en una estrategia de mejora energética apoyada por las ayudas IVACE.

 

¿Qué es la recuperación de calor residual?

La recuperación de calor residual (o “waste heat recovery”) es el proceso por el cual se captura la energía térmica generada como subproducto en los procesos industriales —que de otro modo se perdería al ambiente o mediante escape de gases, aguas residuales o vapores— y se reutiliza para otros usos dentro de la instalación o en otros procesos.

En la práctica, esto implica la instalación de intercambiadores de calor, economizadores, sistemas de bombas de calor, ciclos orgánicos Rankine u otras tecnologías que permiten aprovechar el calor residual para calentar agua, generar vapor, pre-calentar materiales o incluso generar electricidad en algunos casos.

En el ámbito de la industria alimentaria y hortofrutícola, donde los procesos térmicos son frecuentes (cocción, secado, pasteurización, enfriamiento), este tipo de recuperaciones tiene un gran potencial porque muchas veces se liberan calor, condensados o efluentes con energía que puede aprovecharse.

 

¿Para qué sirve la recuperación de calor residual en la industria alimentaria y hortofrutícola?

En el sector alimentario y hortofrutícola, se puede dar uso a la recuperación de calor residual en diversas fases del proceso productivo. A continuación se detallan algunas de las aplicaciones más relevantes:

  • Secado y enfriamiento: En líneas de procesamiento hortofrutícola o de frutas, hortalizas y otros productos, los secadores o túneles de enfriamiento liberan calor residual o vapor caliente. Recuperar este calor permite reutilizarlo para precalentamiento de aire de secado, calentamiento de agua o recuperación térmica.

  • Pasteurización y tratamientos térmicos: En la industria alimentaria hay procesos de pasteurización, esterilización o cocción que generan grandes cantidades de calor o vapor. Un sistema de recuperación de calor puede capturar parte de ese calor residual y reutilizarlo para el proceso siguiente o para agua caliente sanitaria interna.

  • Calderas y combustión: Muchas instalaciones disponen de calderas que expulsan gases de combustión a alta temperatura. Mediante economizadores o recuperadores se puede precalentar el agua de alimentación de la caldera o utilizar ese calor para otros procesos auxiliares.

  • Cogeneración y autoconsumo térmico: En algunos casos, el calor residual se puede utilizar para producir vapor, agua caliente o incluso electricidad, mejorando la eficiencia global de la planta.

  • Reutilización para climatización o aguas de proceso: Especialmente en las industrias hortofrutícolas, donde pueden existir cámaras frigoríficas y necesidades térmicas inversas, el calor residual puede derivarse para otros usos auxiliares, reduciendo la dependencia de equipos adicionales.

De este modo, la recuperación de calor residual permite que la empresa aproveche la energía que ya está disponible internamente, en lugar de generarla nuevamente desde cero con consumo adicional de combustible o electricidad.

 

¿Cuáles son las ventajas de la recuperación de calor residual para estas industrias?

Implementar un sistema de recuperación de calor residual en el ámbito alimentario o hortofrutícola ofrece múltiples beneficios, tanto técnicos como económicos y medioambientales:

  1. Reducción del consumo energético
    Al reutilizar el calor que de otro modo se perdería, se disminuye la necesidad de energía externa (como gas, electricidad o vapor) para los procesos térmicos. Se estima que este tipo de sistemas pueden incrementar la eficiencia térmica de calderas entre un 5 y 10 % solo con economizadores.

  2. Reducción de los costes operativos
    Menos consumo energético significa menor coste en combustible o electricidad anual, lo que mejora la rentabilidad de la instalación. Esto es especialmente relevante en industrias en las que el coste energético supone un porcentaje significativo del coste de producción.

  3. Mejora de la competitividad
    Una industria alimentaria u hortofrutícola que reduzca sus costes energéticos mejora su competitividad, tanto en precio como en sostenibilidad, lo que es un factor clave ante la presión de mercados exigentes y la regulación. Además, la recuperación térmica puede mejorar la reputación de la empresa en cuanto a sostenibilidad.

  4. Reducción de emisiones de CO₂ y huella ambiental
    Al consumir menos combustible fósil o electricidad generada con emisiones, se reduce la huella de carbono de la empresa y se avanza hacia los objetivos de transición energética. La recuperación de calor residual se presenta como una solución clave para la descarbonización del sector industrial.

  5. Aumento de la fiabilidad energética
    La reutilización de energía interna disminuye la exposición de la empresa a variaciones en los precios de la energía o a interrupciones de suministro. Como señalan diversos estudios, la recuperación de calor residual contribuye a una mayor seguridad energética.

  6. Optimización de recursos térmicos
    Aprovechar el calor residual permite reducir el tamaño o número de equipos auxiliares (calderas, calentadores, etc.), disminuir pérdidas térmicas y mejorar la gestión térmica global de la planta industrial.

  7. Acceso a subvenciones y ayudas para eficiencia energética
    Uno de los grandes beneficios adicionales —y una ventaja estratégica— es que la recuperación de calor residual aplica como actuación subvencionable en convocatorias de eficiencia energética, como la de IVACE para empresas. Esto significa que parte de la inversión puede ser financiada mediante ayudas con lo cual mejora la tasa de retorno de la inversión.

 

Integración de la recuperación de calor residual con las ayudas de eficiencia energética de IVACE

La convocatoria de ayudas titulada “Ayudas en materia de eficiencia energética en empresas 2025” que gestiona IVACE tiene como objetivo impulsar actuaciones de ahorro y eficiencia energética en empresas, facilitando la viabilidad económica de inversiones que permitan reducción de consumos y emisiones.

¿Qué actuaciones pueden entrar en esta convocatoria?

Aunque cada convocatoria concreta especifica sus bases, en líneas generales, se puede decir que entran actuaciones como:

  • Sustitución o mejora de instalaciones energéticas (calderas, generadores, sistemas de climatización, almacenamiento térmico).

  • Implantación de sistemas de gestión energética, monitorización, control de consumos.

  • Instalaciones que reduzcan el consumo de energía final o mejoren la eficiencia del uso de la energía térmica o eléctrica.

  • Recuperación y reutilización de energía térmica residual de procesos industriales, lo que reduce la demanda de energía primaria. Esta actuación es claramente coherente con los criterios de eficacia, ahorro y reducción de emisiones que caracterizan las convocatorias.

En concreto, se puede encuadrar la recuperación de calor residual como una actuación de eficiencia energética térmica, perfectamente alineada con los objetivos de IVACE, al permitir una mejora técnica, una reducción de consumo y emisiones, y un impacto cuantificable en la competitividad.

Plazo y condiciones de la convocatoria

Según la información oficial, la convocatoria “Ayudas en materia de eficiencia energética en empresas 2025” arranca el 30 de septiembre de 2025 y finaliza el 30 de diciembre de 2025 para la presentación de solicitudes.

Es importante destacar que, en caso de agotarse el presupuesto antes del 30 de diciembre, las solicitudes presentadas hasta esa fecha podrán quedar inscritas en lista de reserva provisional.

Ventajas de ingresar esta actuación en una solicitud de ayudas

  • Al ser una actuación subvencionable, la empresa puede reducir el coste neto de la inversión en recuperación de calor residual, mejorando así el plazo de retorno (pay-back) del proyecto.

  • Mejora de la viabilidad técnica y económica del proyecto al tener respaldo financiero.

  • Incrementa el valor de la planta industrial al incluir una mejora energética significativa, lo que puede repercutir positivamente en certificaciones energéticas, imagen corporativa y cumplimiento de normativas futuras.

  • Siendo una instalación térmica permanente, la actuación se alinea con los requisitos de sostenibilidad y modernización industrial exigidos por IVACE.

 

¿Por qué confiar en AGB Ingeniers para la gestión y tramitación?

En AGB Ingeniers somos especialistas en ingeniería industrial y energética, con experiencia específica en el sector alimentario y hortofrutícola. Nuestra propuesta de valor contempla:

  • Diagnóstico energético personalizado: analizamos tus procesos, identificamos fuentes de calor residual, cuantificamos ahorro y proponemos la actuación adecuada.

  • Diseño e ingeniería de la solución de recuperación de calor residual: intercambiadores, bombas de calor, sistema de monitorización, integración en la planta.

  • Coordinación técnica, económica y de justificación de la inversión: preparamos el estudio técnico, la memoria energética, los costes de inversión, el cálculo de ahorro, la selección de equipos.

  • Gestión integral de la solicitud de ayudas ante IVACE: nos encargamos de toda la documentación, presentación en plazo, seguimiento y justificación final.

  • Acompañamiento en la ejecución, puesta en marcha y seguimiento de resultados: aseguramos que el proyecto se implemente correctamente y se alcance el ahorro estimado.

Nuestro enfoque permite que tu empresa acceda a las ayudas de eficiencia energética con la máxima tranquilidad, y al mismo tiempo obtenga un proyecto llave en mano que genera valor desde el primer momento.

Si tu empresa está situada en la Comunitat Valenciana, tiene procesos térmicos relevantes y busca aprovechar las ayudas de eficiencia energética, desde el 30 de septiembre de 2025 al 30 de diciembre de 2025 puedes presentar tu solicitud ante IVACE. No obstante, si el presupuesto se agota antes del cierre del programa, las solicitudes registradas hasta el 30 de diciembre de 2025 podrán quedar en lista de reserva provisional.

En AGB Ingeniers te ofrecemos el acompañamiento completo para que este tipo de actuación —recuperación de calor residual— se convierta en una palanca real de ahorro, sostenibilidad y competitividad. Contacta con nosotros y te ayudamos a gestionar la ayuda de principio a fin.

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